-Hey, oye no te desconectes ahora, venga habla conmigo.-Escuchaba de fondo, mientras notaba que daban golpecitos en mi cara. Volví abrir los ojos y el seguía ahí agarrándome para que no cayera al suelo e intentaba mantenerme consciente.
-Bien, vamos mejorando ya por lo menos estas con los ojos abiertos. ¿Como te encuentras?-Era todo tan irreal, verle mirarme fijamente mientras tenia una dulce sonrisa para mi, que como una boba, hizo que mi ritmo cardíaco se acelerara y no podía pensar con claridad. Pestañee varias veces para poder reaccionar, "parece que me afecta mas verle a el que el propio accidente, ¿que me pasa?".
-S-si, estoy bien. Gracias por salvarme la vida...-Las palabras se desvanecieron mientras el se arrascaba la cabeza e hizo un gesto de dolor con su mano derecha.
-¿¡Estas herido!?-
-No es nada, es solo un pequeño rasguño. Sera mejor que nos levantemos del suelo, ya lo hemos utilizado demasiado tiempo-Escondía su mano a su espalda y sonreía avergonzado, mientras me ayudaba con la otra a ponerme en pie.
-Déjame ver tu mano!.-Le dije en tono de orden, pero antes de que pudiera enseñármela se colo entre nosotros un hombre con cara de espanto. Era un hombre menudo, moreno y con unas grandes gafas de culo de botella, con ropa de etiqueta, pues llevaba un traje con corbata gris. Mientras posaba mi atención en el hombre, no me percate que el chico cual había salvado mi vida se estaba alejando de nosotros.
-¿Te encuentras bien?. Juro que no te vi en mitad de la carretera agachada, estoy totalmente anonadado, porque me quedado paralizado en el coche y por un momento no sabia bien que había ocurrido, hasta que e mirado en tu dirección.-
-No se preocupe, estoy bien. Cruce sin prestar mucha atención a los coches, a sido culpa mía.¿Usted se encuentra bien?-La verdad que el parecía estar realmente bien, al igual que yo, pero tenia que preguntarle porque le veía muy nervioso.
Realmente el hombre no tenia la culpa de nada, y me entristecía verle pasarlo mal mientras me inspeccionaba para comprobar que realmente no tenia ningún rasguño.
-Si muchacha, yo estoy bien. Mas que nada el susto que tengo en el cuerpo, me alegra que solo quedara en eso.-Mientras le sonreí le dije que se fuera tranquilo que yo estaba en perfectas condiciones. " Estoy perfecta pero me duele horrores la cabeza". El hombre se despidió, volvió a disculparse por el accidente y se marcho de nuevo con su coche.
"¿Donde esta ese chico?" pensaba eso mientras miraba en dirección al hombre marcharse, empece a mirar por mi derecha y mi izquierda y no le divise.Cuando me di la vuelta, él estaba ahí mirándome y.. "oh, esas son mis rosas".
-Creo que esto es tuyo.-Me dijo mientras me entregaba las dos rosas, que por suerte estaban aun en perfecto estado, al igual que yo. Por lo que pude deducir, mientras yo estaba hablando con el hombre menudo, el fue en busca de las rosas en medio de la carretera. "Parece que este chico esta atento a todo".
-Gracias, de verdad. Ahora por favor déjame ver tu mano.-Le tendí mi mano para que me diera la suya, puso los ojos en blanco y me la dio. Tenia una parte de la muñeca muy hinchada y algo morada y con un buen rasguño con algo de sangre.
-Pero si tienes la muñeca fatal, encima tienes sangre. Vamos al hospital a que te miren ahora mismo, es lo menos que puedo hacer por ti.-Cuando me di la vuelta dispuesta a seguir el camino al hospital, el me detuvo con su otra mano y me negó con la cabeza varias veces.
-Tranquila, estoy bien no es para tanto. Ademas yo creo que tu ibas algún lado con esas flores, ¿no?.-Me había olvidado completamente que mi destino era ir a dejar las flores a mi hermana, para poder despedirme del todo de ella. Mire las flores que llevaba en la mano y parece que volví en mi, las lagrimas empezaban a asomarse por mis ojos de nuevo al recordar.
-Tienes razón...con todo esto se me olvido lo mas importante,lo que tenia pensado hacer, pero eso puede esperar y tu mano no, podrías tener algo mal.-Me miro con cara asombrada a lo que yo había hablado, parece que el no daba la misma importancia que yo a lo ocurrido con su mano, pero me sentía obligada a ello ya que el estaba herido por ayudarme a mi.
-Hagamos una cosa...-Empezó hablar mientras me coloco una mano en el hombro. "Que sensación mas rara, el roce de su mano contra mi hombro a echo que me entre un escalofrió."
-Te acompaño a dejar esas flores y luego si quieres tu me acompañas al hospital. ¿Que te parece?-Asentí con la cabeza y me dirigí de nuevo al cementerio, pero esta vez con él.
Una vez allí volví a ver a mi prima y fui hablar con ella, mi acompañante se quedo unos pasos atras de mi para no molestar. Le conté un poco por encima de lo sucedido, un poco maquillado claro, no queria que en estas circunstancias se preocuparan mas de lo debido.
-Entonces nos adelantamos tu padre y yo para ir a casa, ¿no?-
-Si, yo me quedare un rato mas, necesito algo de aire y distraerme. Iré a casa en cuanto este algo mas tranquila necesito un poco de espacio.-Ella asintió y me beso en la frente despidiéndose así de mi. Ya no quedaba nadie al lado de donde recientemente, habíamos enterrado a mi hermana.
Me acerque y deposite las dos rosas encima de la tierra fresca, me arrodille al borde y mis lagrimas comenzaron a salir de nuevo. "Para mi es como si nunca te hubieras marchado, siempre estarás aquí... en mi".
Mientras pensaba en todo tipo de osas que quería decirle a mi hermana, vi en lo alto como empezaba a verse la luna llena, siendo aun todavía de día.
La luna, tan blanca y tan pura que me llena de ternura, tan grande que perdura y es sin limites su hermosura...todas esas cualidades que tiene me hace recordarla a ella, para mi de hoy en adelante, tu hermana, seras mi luna.
[...]
Ya por fin íbamos camino al la parada del autobús para ir al hospital, en el trayecto estábamos muy callados era un silencio incomodo, esta claro que en realidad eramos dos desconocidos y no teníamos de que hablar.
-em... esto... no quiero poner el dedo en la yaga, pero te acompaño en el sentimiento por la persona que acabas de perder.-Me sorprendió que lo primero que dijera para romper el hielo fuera eso, la verdad que me sentía bien y agradecí mucho ese apoyo que me daba en ese momento, mucho mas al ser una persona que no conocía.
-Muchas gracias... era mi hermana mayor. Bueno ya solo puedo pensar que ahora estará en paz.-Mientras le contestaba el tenia una sonrisa que calmaba todos mis temores y penas, era increíble como podía transmitirme tan buen estar. Me di cuenta que empezó a acariciarse la mano en la que se había herido y podía sentir que tenia molestia.
-¿Te duele mucho?. Bueno ya vamos de camino para que te puedan mirar y darte algo para el dolor.-
-En realidad no quiero molestarte hiendo a un hospital, no creo que sea mas que una torcedura en la muñeca junto un poco de sangre por un rasguño. Ademas debería irme, no te preocupes que estoy perfectamente bien de verdad.-Durante un tiempo estuve intentando convencerlo en ir, pero fue imposible acabar convenciendole.
-De acuerdo tu ganas, no iremos al hospital, pero yo no me quedo así con este nudo en la garganta.Tengo una amiga que es enfermera por lo menos déjame quedarme mas tranquila y que ella te vea. ¿si?-[Una hora mas tarde]
-Bueno no a sido nada ves, un simple golpe nada mas.-Me dijo el mostrándome el brazo con la pequeña venda que le puso mi amiga. En casos así agradezco tener una amiga enfermera, la verdad que es de mucha ayuda.
Acabábamos de salir de su casa y estábamos en la calle hablando.
-Bueno pero yo ya me quedo mas tranquila y conforme, no ves que aunque no fuera nada te tuvo que poner una venda.
-Muchas gracias de verdad, pero ya creo que me entretuve mucho, tengo que salir del país y veo que al final pierdo el vuelo. Un placer habernos conocido Kiray.-Diciendo esto ultimo con una sonrisa tímida en los labios, se despidió agitando la mano y entrando a un taxi.
Yo solo pude quedarme anonadada mirándole como se marchaba en el taxi y moviendo muy lentamente la mano en muestra de despido, "es tan.. tan... ¡guapo! Me tiene hechizada... lastima que no e podido hacer mas para retenerlo mas tiempo a mi lado." Mis pensamientos no se concentraban en otra cosa que en él.
-Adiós em.....-"No puede ser... ¡¿POR QUE YO NO SE SU NOMBRE!?"
Mi tono se iba alzando a medida que me daba cuenta que él si sabia mi nombre y yo no... no lo volvería a ver y ni siquiera podría soñar con llamarlo. "Muy bien Kiray, luciéndote como siempre...Bueno volveré a casa que seguro están preocupados por mi."
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